miércoles, 4 de marzo de 2020

SELVA DE IRATI y FOZ DE LUMBIER,(Octubre 2019)

Volver a la Selva de Irati despues de algun tiempo nunca da pereza, al contrario es un disfrute siempre adentrarse en sus bosques y ver los colores del otoño reconforta y si además se hace en compañía de buenos amigos la visita es una garantía de pasarlo muy bien.
En este grupo de amigos tenemos el factor común de que además de otras cosas, nos une la afición por esquí y el amor al senderismo y la montaña, así que antes de la temporada de esquí se propuso una salida al monte y todos estábamos encantados de poder hacerla, Luis y yo ya sería la tercera vez que volvíamos a la Selva de Irati, pero como decía antes encantados de volver.


Para llegar a la Selva de Irati hay dos entradas bien diferenciadas, una se realiza por el Valle del Salazar y la localidad de Ochagavía, una entrada que ya conocíamos y que en los fines de semana presenta un número muy elevado de visitantes que pronto llena el aparcamiento, la otra entrada se realiza por el Valle de Aezkoa y la localidad de Orbaitzeta, aparentemente mas descargado de visitantes que quieran entrar por este lado pero solo en apariencia, tiene mas rectricciones por la estrechez del camino ya dentro de la Selva, lo que impide a los vehículos acercarse más, y el aparcamiento es mucho mas pequeño, nosotros por cercanía con los apartamentos que alquilaron nuestros amigos escogimos esta entrada.

Viernes 25 de Octubre de 2019.

Quedamos en la localidad Garralda, todo el grupo se hospedó en unos cómodos apartamentos de esta localidad y nosotros acudimos con la autocaravana, mucho mas cómodo para nosotros ya que vamos con ierri y no en todos los sitios es bienvenido y mas en apartamentos rurales, acomodados todos cenamos de picoteo y Antxon nos puso con maestría en antecedentes de cual seria el plan del día siguiente, horarios ruta, etc,.
Una buena charla tras la cena y a dormir que al día siguiente tocaba madrugar para disfrutar del sendero y evitar los agobios de las aglomeraciones...



Sábado de 26 de Octubre de 2019.

Madrugamos vaya que si madrugamos, aún era de noche cuando estábamos ya preparados para partir hacia la Selva de Irati, fuimos en un coche y la autocaravana, pensando que podríamos entrar, y cual fue la sorpresa que no nos dejaron pasar, y la tuvimos que dejar en el aparcamiento de la entrada y control de acceso, la primera ve que vinimos por esta entrada nos dejaron pasar y aparcamos junto a la presa para hacer el sendero circular, pero en esta ocasión ya estaba prohibido, así que Tony tuvo que hacer dos viajes para que todos pudiésemos estar juntos en el aparcamiento de la presa, es un cielo, y gracias a el no tuvimos que andar los kilómetros que distan desde la entrada y control de paso hasta el aparcamiento de la presa...



Ya todos juntos pudimos iniciar la ruta adentrándonos en la Selva de Irati que parte de la presa hacia la otra entrada por el aparcamiento del lado de Ochagavía, al principio del sendero este bordea el pantano y después se desvía hacia el monte donde se adentra entre el olor a humedad del bosque y la visión de los primeros rayos de luz que consiguen traspasar las ramas de los árboles y tocar tierra, una imagen que nos gusta mucho, asi entre risas y comentarios varios ibamos haciéndonos con el sendero.



Al final conseguimos llegar al otro extremo del sendero, donde la afluencia de gente es mayor y se encuentra la caseta de información, el aparcamiento de los autocares y la cafetería donde descansamos y tomamos algo para reponer fuerzas después del camino, al acabar el descanso seguimos andando con la intención de poder llegar hasta una cascada, pero por error y con un tiempo acumulado andando al ver que no llegábamos tuvimos que desistir y volvernos hacia atrás hasta la zona de la cafetería, al final resulto que en ese punto debíamos haber tomado el sendero al otro lado del río en el puente que lo atraviesa, pero bueno este tramo quedará para otra visita...









Como ya estábamos algo cansados por el extra de la caminata fallida, decidimos comenzar el camino de regreso, y como ya habíamos visto unos bancos y mesas de madera en el camino, decidimos llegar hasta ese punto y almorzar bien con un descanso reparador disfrutando de un paisaje estupendo...







Después de un descanso largo retomamos el camino de vuelta entre charlas y risas, hasta llegar al edificio cercano a la presa donde tambien paramos un poco para descansar antes de llegar a la presa y el aparcamiento para volver, como la para subida, de nuevo Tony tuvo que hacer dos viajes para llevarnos a todos hasta la entrada donde tuvimos que dejar la autocaravana, así que después de la doble subida y bajada, ya estábamos todos juntos de nuevo para volver a Garralda, donde los chicos  pudieron ducharse y reponer en sus apartamentos y nosotros en la autocaravana, hasta la hora de la cena, que nos iríamos a un pueblo cercano donde cenamos de maravilla.




Por la noche ya todos refrescados y guapísimos, nos fuimos a cenar, no me pregunteis por el pueblo, por que ni lo recuerdo, se que no estaba muy lejos de Garralda y que cenamos muy bien en ese restaurante a la vuelta tomamos una copa en el único bar musical que había en Garralda y así acabamos un día excelente visitando la Selva de Irati, tan bonita siempre y en otoño más.



Domingo 27 de Octubre de 2019.

El domingo por la mañana los chicos ya debian de dejar los apartamentos y la noche anterior en la cena decidimos entre todos que podíamos ver alguna otra cosa atractiva de la zona, y se decidió que se podía ir a ver la Foz de Lumbier, nosotros aunque como la Selva de Irati ya la habíamos visto en otras ocasiones nos encantó poder volver a verla de nuevo, paramos a desayunar en la carretera y a media mañana ya estábamos en la Foz de Lumbier.







Kiko decidió no venir con nosotros, ya que estaba agotado por la marcha del día anterior, los seis que quedamos, realizamos todo el recorrido a tiempo de que se llenase de gente el sendero, y más en los túneles donde el tránsito de mucho público genera una polvareda insoportable, de vuelta bajamos al río y pudimos hacer algunas fotos sin tanta gente...






Después de terminar el sendero y ya de vuelta al punto de partida, nos volvimos al aparcamiento donde nos esperaba Kiko, miramos  de comer en algún restaurante de la zona, pero con tanta gente como hay por al zona y más en domingo y sin reserva no era imposible tener mesa así que  nos fuimos a un área recreativa cercana donde compartimos la comida en hermandad y al aire libre...


Después de comer tocaba el momento de la despedida, y cada uno volvió para su casa, Donostia, Andorra, Terrassa, Vilafortuny y Zaragoza, un placer compartir un fin de semana al aire libre en tan buena compañía, Gracias a Antxon (Donosti), Omar (Andorra), Kiko (Terrassa), Tony y Mau (Vilafortuny), por compartir este fin de semana fantástico con nosotros Conry y Luis (Zaragoza).
Esperemos que se repita pronto una salida montañera así, por lo demás nos vemos la semana que viene aquí en el blog con un nuevo relato de nuestros viajes en autocaravana, Hasta pronto!.

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